APRENDÍ UNA forma de fregar express. Me he deshecho de todos los platos hondos y llanos salvo de uno: a partir de ahora, si quiero comer, tengo que lavar el único plato que tengo y no el bosque de platos que acumulaba antes en el fregadero. Si he tardado 47 años en aprender esto, ni te quiero contar los siglos que pasarán para que aprenda a planchar una camisa en condiciones.