Febrero 2015


ME ENVÍA un mensaje un chico de Instagram. Tiene 18 años, ha escrito el quinto poema de su vida y quiere que se lo valore. Enseguida me doy cuenta de que el poema es el típico quinto poema de un chico de 18 años, por lo que mi primera intención es mentirle, pero enseguida me avergüenzo de mí y me decido a decirle la verdad, pero como también eso me parece muy fuerte al final triunfa un tercer Batania que me hace escribirle esto:
El poema está muy bien. Ahora tienes que escribir otros 300 más como este y, una vez que llegues al último, tienes que romperlos todos en trozos muy pequeños para luego quemarlos y, a medida que arden, escribir un poema mientras miras a las llamas. A ese poema lo considerarás el poema Nº 1 y a partir de ahí ya puedes considerarte un poeta curtido y listo para recibir críticas.