Noviembre 2021


SI A alguna conclusión he llegado este año es la de que soy una colgada premium y ya no me voy a reintegrar a la sociedad. Desde que me dejó Iratxe he estado haciendo malabarismos para fingir que estoy dentro, pero ya basta: el regreso a una Vanessa social es imposible, porque cada vez me siento más a gusto con esta máscara, ¡señal de que no es una máscara, señal de que es mi verdadero rostro, hallado al fin después de 47 años! También he abandonado este año la idea de publicar un libro en el futuro: es mejor que desarrolle toda mi labor en Internet y en la calle, como siempre he hecho, salvo que mi calidad como escritora aumente mucho. No es que me crea mala, pero cada vez que releo las cosas que he escrito en los últimos años me entran ganas de apedrearme: me sigue faltando algo (o un millón de algos) para romper en gran escritora. Por tanto, voy a seguir picando piedra en este blog durante los próximos veinte años, a ver si consigo desarrollar un poco mis obsesiones, y luego ya veré lo que hago, si es que el planeta ha tenido la paciencia de resistir conmigo.