Julio 2020


AL MENOS me libré de mi madre. Cada vez que me noto disminuido en Madrid me consuelo con eso. Ya sé que no puede ser humana una persona que se alegra de haberse librado de su madre, pero también los subhumanos y los monstruos tenemos nuestros derechos. Era mi derecho de monstruo librarme de mi madre. Era mi derecho despegar hacia todos mis errores.